EL CONSUMIDOR EN TIEMPOS DE INCERTIDUMBRE

HABITOS DE CONSUMO

HABITOS DE CONSUMO

Una mirada al pasado y al futuro (1ª parte)

No hemos llegado a los cien días de la administración Trump y al parecer hay más afectaciones al interno de nuestro país, que lo que se espera suceda con la relación bilateral de nuestro vecino del norte. Haciendo un análisis podemos observar que las acciones emprendidas en nuestro país los primeros días el año han modificado los mercados y todo se empezara a medir a partir del segundo trimestre del año. Este recuento de los daños tiene dos frentes: lo que pasa al interior de nuestro país y cómo se están desenvolviendo las relaciones comerciales con los EEUU. Ambas con una gran incidencia en el comportamiento de los mercados.

Siempre es grato y por demás interesante contar con información fidedigna y más cuando viene de una fuente tan reconocida como lo es Nielsen y aún más cuando sus ejecutivos nos muestran y nos explican lo que pasa en los mercados. Ahora es el turno de Carlos Delgado, Director de Retail Services, quien nos comparte su más reciente investigación sobre cómo repercuten en los mercados y en nuestros bolsillos los acontecimientos que se están suscitando en nuestro país a raíz de la nueva administración en el gobierno de los EEUU y de las decisiones que ha tomado nuestro gobierno en cuestiones económicas y que afectan directamente a la capacidad de gasto del consumidor mexicano.

Empecemos por las implicaciones que tiene para el mercado mexicano el arribo de la administración Trump: por un lado vemos las acciones propuestas por su presidente en la cuales podemos contar el bloqueo de remesas o un impuesto a las mismas; la deportación de millones de migrantes, mayores aranceles a productos tanto agrícolas como tecnológicos; salida o renegociación del NAFTA o TLCAN, lo cual tiene enrarecido el ambiente con la gestión del presidente norteamericano. Y por otro lado tenemos las implicaciones que esto tendría de llevarse al cabo o que se está llevando de manera aún moderada pero ya como una realidad en ciertos hechos que hemos visto recientemente en las noticias, como son: Un tipo de cambio inestable, nivel de posible impuesto y racional detrás del envío de remesas; incremento de la tasa de desempleo en el país; posible reducción de exportaciones a EU, búsqueda de mercados alternativos; Un impacto directo en la industria automotriz que tendría el mayor golpe, el cual representa el 3% PIB y el 20% de la inversión extranjera directa junto con la pérdida de 700 mil empleos.

Ante el bombardeo en los noticieros sobre todo este panorama la percepción de la gente ante esta situación es muy mala, aunque lo que pasa en la realidad si ha afectado a la economía de las empresas y de las familias, la percepción, es decir el ambiente de incertidumbre es mayor a lo que está realmente sucediendo.

Los índices regularmente son un termómetro que no permiten entender el comportamiento de las personas, ya que se relacionan con acontecimientos que van relacionados a la economía y estos pueden ser políticos, sociales, sanitarios, deportivos, etc. Un acontecimiento deportivo como una olimpiada o un mundial de futbol, pueden disparar o contraer la economía de un país, una epidemia o un problema de salud como la tristemente celebre fiebre aviar o la porcina, los embargos económicos, etc. Surten efecto en la confianza en el consumidor, recordemos la reaparición de la fiebre del dengue, que disparó los productos como los repelentes de mosquitos, la citronela, desinfectantes y copo a ciudades enteras en sus casas y lugares de trabajo en muchas ciudades del país. Uno de los factores que más afecta la confianza del consumidor son los relacionados a la política, en este caso en particular, en el 2017 iniciamos el año con la noticia del incremento a las gasolinas, lo cual tuvo muchas repercusiones que han marcado este año con lecturas negativas en muchos rubros; uno de ellos, precisamente,  el de la confianza del consumo.

Esta decisión provocó ciertos actos que desencadenaron una serie de hechos que están afectando a la economía de los mexicanos: tanto de empresas, como del gasto familiar. A pesar de no haber caído en una recesión´, ya que si lo hubiera; esta se caracterizaría por un decrecimiento de la actividad económica durante un periodo de tiempo. Oficialmente se considera que existe recesión cuando la tasa de variación anual del PIB es negativa durante dos trimestres consecutivos, sin embargo el 83% de la gente piensa que estamos en una. Lo único bueno es que la gente está cambiando sus hábitos para generar más ahorro.

A pesar de la percepción de las personas sobre la economía en México, Nielsen nos comparte cifras que nos pueden dar una idea de lo que pasa en nuestro país. Por ejemplo, hay variables económicas muy claras que nos indican que sí hay una desaceleración del 2% en el PIB, y una marcada depreciación en el tipo de cambio –aunque con sus variables, nunca se va a recuperar del todo-. La inflación sólo en este principio del año ya es del 4% y aumento la tasa de desempleo un 5%

Ahora bien, los patrones de compra indican que efectivamente hay una desaceleración y una reducción en el volumen, lo cual hace que la gente busque marcas más baratas, esto indica que no hay una reducción en el consumo de productos, aunque sí en el ticket promedio. Esto afecta a categorías que no son importantes para dejarlas para otro mejor momento y lo cual provoca otro fenómeno que es el de migrar a canales con precios más accesible, aunque limitados en su variedad y profundidad de categorías. Esto seguramente le estará pegando a las marcas de prestigio, las cuales seguramente estarán reaccionando en el segundo trimestre para tratar de recuperar un poco sus ventas, podríamos esperar incrementos en el “sizing” de los productos, ofertas y promociones en el punto de venta y activaciones que ayuden a empujar las ventas.

Saqueos en tiendas por gasolinazo

A ciencia cierta no se sabrá quién impulso a la gente a exponerse de tal manera, ya que no fueron saqueos por hambre, el área de abarrotes de las tiendas saqueadas, no sufrió tanto como los artículos de lujo. Lo único que podemos decir es que si hay una animadversión por las políticas públicas de la presente administración y no es que fuera el gasolinazo, sino la suma de errores que se han cometido a lo largo del sexenio y de que se necesitaba un detonador para revolver aún más este río.

El resultado de esta refriega es que 681 tiendas asociadas a la ANTAD fueron saqueadas y otras 1,906 tuvieron cierres temporales. La pérdida por mercancía robada asciende a $1,922.3 MDP siendo el Estado de México, Veracruz y CDMX los estados más afectados.

Como vemos, la economía nunca es lineal, hay muchos factores que inciden sobre ella, en este caso sólo hemos visto los relacionados a este desafortunado evento del gasolinazo, sin embargo el coctel, se pondrá más interesante cuando analicemos los otros actores que están teniendo en jaque a muchas empresas, como lo son la relación comercial con nuestro vecino del norte.

Vale la pena ver estos puntos con más detalle, por eso, invitamos a nuestros queridos lectores que puedan seguir este interesante análisis que nos compartió Nielsen por medio de Carlos Delgado para seguir viendo información y cifras relevantes sobre el comportamiento del consumidor en estos tiempos de incertidumbre, tristemente no creemos que de aquí a nuestra próxima edición las cifras se muevan radicalmente a la alza, sino que seguirán sobre el mismo tenor.

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