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TIENDA ALGARABIA

LA TIENDA DE LAS LETRAS Y LOS COLORES

Sin duda no hay nada más ocurrente y creativo en el mundo de las editoriales que las publicaciones de Algarabía, ya que sus títulos son muy sui generis y los temas inconcebibles. Saltó a la fama sin duda con su publicación del Chingonario, que se podía ver incluso en el área de cajas de muchos autoservicios, así de disruptivas son sus propuestas y lo mismo pasa ahora que cuenta con librerías propias donde se puede uno perder entre la gran variedad de temas que son muy interesantes para el lector contemporáneo no tan acartonado. Es sin duda una interesante propuesta para reservar esos momentos en los cuales cada portada de un libro o de una revista es un motivo para la inspiración y la creatividad.

Las tendencias de muchas marcas es la de abrir su propio espacio y no depender de una tienda departamental o autoservicio para poder ganar un poco de espacio en el piso de venta.

Sabemos que la experiencia de compra es muy importante, sabemos ya que la especialización con un buen diseño y un ambiente propicio está gustando mucho, ya que no se trata de competir por precios bajos o gritar que una mercancía es mejor que otra, aumentando la estridencia en el punto de venta.

Como común denominador en los casos que hemos compartido de marcas que tienen sus tiendas propias, es que generan las condiciones adecuadas para que la mercancía y el cliente tengan ese tiempo y ese espacio para conocerse entre sí, para interiorizar, en resumen, para construir una marca, ya que no es gastando millones en publicidad como una marca obtiene su valor, podría ser famosa, pero con poco valor para las personas. Tal es el caso de las empresas de telecomunicaciones, televisión por cable, etc. que son muy conocidas, pero no son entrañables.

Entrañable significa que viene de nuestras entrañas, que sentimos mariposas en el estómago como una reacción emocional o sensorial, es esa conexión emotiva la que genera relaciones a largo plazo, no comprar oportunidades ni baratijas, eso es lo primero que le quita valor a una marca: malbaratarla.

No se trata de ver que es lo más conveniente o la tendencia; si los libros y revistas digitales o las impresas, se trata de darse el tiempo para tener una inmersión en algo más que en una librería, ya que las publicaciones de Algarabía no son sólo libros, son experiencias de vida puestas y expuestas para que el lector se conozca y se reconozca, es decir se identifique en su forma de ser y de sentir, en su papel en la sociedad, en este tiempo tan vertiginoso que nos tocó vivir. Es restarle importancia al ego y no tomarse la vida tan en serio, es ser autocomplacientes con el lenguaje y las formas y relajar las maneras.

Hay muchas empresas que se quejan de que no hay dinero, que la gente ya no compra; lo cierto es que la gente compra y caro, lo que hay que saber es cómo hacer que compren, cómo competir con el monstruo del internet: claro ofreciendo algo que no puede ofrecer el internet todavía, cosas como olores, sensaciones, espacio, conocer gente. Vivimos en una época donde las personas tienen miedo de que las conozcan ya que en sus perfiles de Facebook usan filtros y hay un temor a ser descubiertas, o suben una foto de cientos: la mejor. Un espacio físico; una tienda con el diseño apropiado te va a unir con las personas con las que compartas los mismos gustos, aficiones, pasatiempos, intereses en común y mucho más. Una librería no es sólo poner estantes con títulos, es entrar a un club selecto donde podrás ser comprendido, donde encontrar un experto que te guíe en tus deseos, en tus gustos, eso es algo que todavía las redes sociales están luchando por ver cómo lo logran, sin embargo, es algo tan sencillo si se disponen los elementos necesarios para ello.

El incremento en… casi todos los precios, hace que la gente tenga más cuidado en su gasto familiar, pero cuando se trata de entretenimiento, un verdadero entretenimiento en el que se sientan identificados, gastarán sin duda y si no tienen los recursos, buscarán cómo hacerlo: el abono chiquito, el apartado, el tarjetazo. Prueba de ello son los conciertos de música POP, siempre llenos y boletos con precios incluso de miles de pesos, lo mismo sucede en el interior de la República en los palenques, así es que no hay nada que nos lleve a otros lugares que un libro no pueda hacer, entonces una tienda de libros y revistas debe ser un pasaporte a otros mundos.

Una característica de Algarabía Shoppe es esa maravillosa mezcla entre las letras y los colores, es fácil identificar una publicación de Algarabía por sus colores, sus gráficos, sus viñetas, el diseño de sus portadas y sobre todo los temas y títulos que van muy de la mano con la cultura del momento, sin duda un formato muy fresco que se replica en cada rincón de la tienda.

La revista Algarabía impresa se vende más cada vez, la gente sigue comprando impreso, eso sin duda es un parámetro que nos indica que una buena estrategia y un buen producto son una mezcla exitosa. Siempre estamos buscando la clave del éxito y los mercadólogos saben que lo primero es tener un buen producto que cumpla o supere las expectativas del cliente y con las publicaciones de esta editorial siempre sucede esto, comprar una revista Algarabía es abrirla para sorprenderte con algo, llevarte una sonrisa, una reflexión, una frase, quien abra una revista y no encuentre lo que quiere es un signo claro que terminarán arrumbándola, por el contrario abrir una revista que siempre te sorprenda es un ejemplo que todos debemos seguir.

La idea del diseño de estas tiendas fue muy original, ya que se hizo tratando de emular una tiendita de barrio europea, muy citadina, donde todo es blanco y negro ya que el color lo dan los productos siendo un trabajo en conjunto de arquitectura y el mismo departamento de arte de Algarabía, la idea es que el internauta se sienta familiarizado con el entorno, pero con la experiencia de una tienda física, y por el contrario, aquellos que ya conocen este formato y visitan el sitio web, pueden emular ese recuerdo, incluso el olor a tinta y a papel; a nuevo.

Ha sido tan bien recibida esta idea que ya es un concepto que se quiere replicar sobre todo en el interior de la República donde no siempre pueden recibir estas interesantes publicaciones y regalos que ofrece el catálogo de Algarabía.

Estamos seguros que serán bien recibidas pues faltan espacios dedicados a la creatividad y a la imaginación. Una sociedad creativa se puede reinventar, una sociedad que no lo es sólo copiará los errores de otras, ya que no tienen la capacidad ni una cultura de la imaginación, pues toda la vida nos dijeron que soñar era cosa de tontos.

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